Sobre adaptarse y ser para todos: Tate Modern (3)
Como ya he dicho con anterioridad y a pesar del no deseado resultado, me gustó que el Museo hiciera lo posible por dar a conocer nuevas formas de arte a todos los públicos. Pero precisamente se trata tambien de lo contrario: que sea el museo el que acoja los últimos movimientos culturales y haga de él un espacio vivo para los más jóvenes y para las nuevas formas de entender el arte.
Las actividades que tuvieron lugar fueron basicamente: Skate, Hip-hop y Graffitis. Vale que debería haber muchas más, que parece que es lo único que hay, pero a pesar de las carencias me alegro de que el museo se haga eco de estas tendencias.
Para el Skate, habían montado una pista con un par de rampas, que tampoco es que fuera una maravilla, pero era gratis para el mundo y cada cierto tiempo muestras de los más experimentados. Es decir se lo estaba poniendo a la altura de deporte de exhibición. Cosa con la que estoy de acuerdo.
Pasemos a los graffittis. Debo decir que siempre me han gustado los Graffitis. Hace ya miles de años conocí a un amigo mío que hacía graffittis y se pasaba el día haciendo bocetos y pidiendo permiso en las paredes que quería pintar. No caigamos en meter en el mismo saco las vandálicas pinturas y firmas con los Graffittis. Que le pese a quién le pese es una representación de arte.
En este caso la idea no eran los Graffittis a base de sprays sino Graffittis digitales. Pasadón. No por la calidad de los graffittis en sí, si no por que lo que estaban haciendo era de la manera más amena posible un curso introductorio al Photoshop y sus posibilidades. La bomba. Desde los mas peques a los más grandes, jugando con las capas y con las máscaras. Si señor. Para eso están los museos.
Y por último la parte más divertida de todas. Aprenda usted a bailar break-dance al ritmo del hip-hop. Ya se sabe que no soy partidario de esta música. Es más, podría vivir perfectamente y más feliz sin ella. Pero aunque me cueste tengo que reconocer que me lo pase estupendamente. Es más, me reí a carcajada limpia. Aún asi bailar es una palabra que queda todavía un poco grande a la serie de movimientos de pato que yo hice. Y más si incluimos que a los 10 minutos ya estaba echando el bazo, tenía las piernas cargadas, llevaba una sudada del quince y ya empezaba a notar las posteriores agujetas. Jajajajaja!!!
El nivel expert ya ni lo intenté. Hay que mantener un mínimo de dignidad para ciertas cosas. Y yo haciendo esto significaría enterrar la poca que me queda.
Quede como consejo eso si, si podeis ir al TATE subid a la última planta, la séptima y disfrutar de las explendidas vistas que ofrece. Que lo sepais.