lunes, agosto 04, 2008

La simbiosis mudantil

Una vez dentro de tus cuatro paredes comienza la ardua tarea de darles forma, pues aunque 8 de cada 10 fakires recomienden dormir en superficies duras durante un largo periodo de tiempo, lo cierto es que uno que es más delicado, gusta de apoyar sus huesos en sitios más mulliditos, aunque para variar uno se encuentra con el problema económico. Rapidamente se decarta el jacuzzi (lo siento chicas), la sauna (que basta con salir a la calle), el observatorio astronómico (lo siento Galileo) y el tobogán (lo siento chicos). Entonces se empieza uno a dar cuenta del pastizal que se va a dejar para poder habitar el lugar y se limita uno a las necesidades vitales.

Afortunadamente para mi en este momento (ya me tocará, ya) aquellos habitantes de Tokio (y por extensión creo que del resto de Japón, pero no estoy seguro) que tengan que abandonar el pais, y se encuentren alquilando un piso que venía como dios le trajo al mundo, sin nada con que tapar sus pudendas paredes, deberán dejar el piso tal y como venía, es decir, es responsabilidad del inquilino el deshacerse de los muebles y todo lo que no viniera originialmente con la casa.

Antes de que me esteis visualizando rebuscando entre contenedores de basura por las calles, os comentaré que el tema de las deshechos es bastante complicado (ya caerá), pero para lo que nos ocupa diremos que está prohibido bajar tus trastos a la calle. Prohibido. Tienes que pagar a una empresa para que los recoja y es los lleve. Así que al coste inicial de vestir la casa, se añade el coste final de desvestirla.

Claro, hay una opción. Tu tienes algo que yo necesito y que tu no quieres y no sabes como desprenderte de ello. Simbiosis. Esto lo descubrió la madre naturaleza hace mucho tiempo. El mercado de segunda mano y las herencias no familiares están a la orden del día. En mi caso, vía Carmen (muchas gracias Carmen), contacte con otro español, Nacho (más muchas gracias Nacho), que abandonaba Japón en estos días. Me ofrecía unas cuantas de sus cosas simplemente si me hacía cargo del coste del transporte. Dicho y hecho. La palabra clave para la mudanza es Hikkoshi y como os habréis podido imaginar la negociación se hace en japonés... ejem. La única opción que se me ocurrió fue suplicarle clemencia, piedad y ayuda a la amiga japonesa Makiko, para que arreglara la mudanza para mí (Muchísimas gracias Makiko).

Conseguimos una furgonetilla pequeñita, con un japonés completamente dispuesto a ayudar y nos dispusimos a saquear el piso de Nacho. No fui yo el único buitre carroñero que se encargaba de devorar sus posesiones, la cama, la mesa y la silla ya habían sido adjudicados, en cambio me traje un sofá, un microondas, una mesita baja, un futón doble, un equipo de música, una pequeña estantería para los libros y unos cuantos cubos, almohadas... bien por el rapiñe!!!

Todo transcurrió sin problemas a pesar de la falta de comunicación entre el japonés de la mudanza y yo hasta que descubrimos que el sofá no cabía por el ascensor. Un quinto piso. Dos hombres y un sofa. Una tarde de bochorno bochorno bochorno. En mi vida he visto tanto sudar a un japo. Yo le hacía la competencia pero el pobre parecía una fuente. Ni una queja. Todo elegancia en cada parada del descansillo para coger aliento.

Y así fue queridos píos como ahora me hallo placidamente en un sofá, discutiendo conmigo mismo como colocar las cosas para que la habitación parezca amplia. :)

PD. Y hoy llegó la nevera... :D

11 comentarios:

matoki dijo...

Me encanta la frase "Dos hombres y un sofa"
Hubiera pagado por ver al japones hombre fuente (eso si, desde una capsula climatizada)

Que tal Kyoto? Matsudai fue una pasada... te llegaron los links con las fotos que te mande ayer?

Saharawy dijo...

Felicidades!! sofa, microondas, equipo de música... sí que te ha salido bien el asunto muchacho!! :)

Patricia dijo...

Vale pedirse el sofa? ;-)

Nancy dijo...

Ignacio, que manera de relatar tus historias, de verdad que me sacaste mas de una carcajada. Yo creo que a mas de alguno de los que te estamos leyendo nos dan ganas de mandarte via fedex alguna mesita o algun sarten que esta de sobra en nuestras casas, en fin, por lo pronto tendras que conformarte con el envio de mis mejores deseos, jejeje
Te felicito por los nuevos articulos adquiridos. Seguimos en espera de las fotos para ver como va quedando tu obra.

Salu2!!!

japogo dijo...

Jooojojojoo... me acabas de recordar la peli de "Esta casa es una ruina"...no, no porque tu guapo estudio lo sea, sino por el rollo cómico que me ha venido a la cabeza con la historia del sofá. Juass.
Pues nada, cuando esté todo en su sitio queremos fotos! Y que salga la tabla, el cuchillo y el salchichón, of course.

Ignacio dijo...

Matoki, si no hubiera estado sudando tanto y además hubiera habido alguien más ayudando a subir el sofá habría hecho alguna foto. (Me llegaron los links, pero ayer estaba off porque volvía de Kioto, luego te respondo, aunque adelanto que la casa de los reflejos la mejor).

Saharawy, no me puedo quejar. :) Y con ese dinero ahorrado me pude hacer con la nevera. :)

Patricia, pedir, lo que quieras, otra cosa es que se conceda... :D Además que el suelo te va a venir muy bien, mujer!

Nancy, no me mandes nada! Que no cabrá! Jajajaja! Además ayer ya me hice con sartén, cazuela, cubiertos... estoy casi asentado! ;-)

Japogo, ay el choricillo que bueno!!! Que bien cargada ha llegada la visita familiar!!! Mmmmm!!!

laura -labrujy- dijo...

enhorabuena por los muebles y complementos, ya va quedando menos! yo también quiero ver fotos! me muero de curiosidad de ver el pisito amueblado ;)

a disfrutarlo!

besos

Rachel dijo...

Ay que me meo!!!!!!!!!!!!!!!! Es que me ha venido a la cabeza la jugada que les hice a mis padres (y por extensión a Ramon) con un pequeño trueque....

Se quedaron los sofás que teníamos nosotros para llevárselos al apartamento de la playa. imagínate el cuadro, mis padres y Ramón en una furgoneta (delante los 3, of course), 7 horas de viajes (después de pasar por sitios varios a recoger y descargar muebles). Llegan a su destino a las 9 de la noche, cogen el primer sofá (el pequeño).... y no cabe en el ascensor por 10 cm!!!! 6 pisos cargando sofá haciendo maniobras porque las escaleras eran un pelín retorcidas y el sofá pasaba por los pelos... Menos mal que eran abiertas y podían sacarlo por fuera de la fachada....

Llegan a la puerta de casa.... Y no cabe por la puerta!!!! Ni de pie, ni tumbado, ni de costado.... Y la puerta, acorazada ella, no había cojones a sacarla para facilitar la tarea..... Al final el viejo truco del empujón a lo bestia fue la solución. La cosa se repitió para subir el sofá de 3 plazas, con el añadido del largo extra....

Solo añadir que los sofás que ya había dentro tenían que sacarlos... Tampoco entraban en el ascensor.... un momento de lucidez evito que volaran literalmente desde el balcón los 6 pisos para abajo.....

Al menos esto les paso en el mes de febrero, que el calor sofocante se lo evitaron.....

Un besazo, guapo!!! Y gracias de nuevo por recordarme la batallita..... Eso si, a Ramón no se lo diré por si acaso.... ;D

Ignacio dijo...

Rachel, y tu que estabas haciendo mientras tanto? partirte la caja? :D

Sebas dijo...

Esto me trae a la mente uno de los inventos mas grandiosos de los germanos: el sperrmüll!!!! la forma mas barata tanto de amueblar como de desamueblar una casa... simbiosis en estado puro, si senior (teclado sueco, sin enies ;) ) a ver cuando se implanta en espania (que lo intentan, oficialmente es el primer viernes de mes... creo)
felicidades por el piso!! quedate un ratete, asi me da tiempo a organizar un viaje ;)
hala, saludos desde el pais de los vikingos y el frio+lluvia

Ignacio dijo...

El sperrmüll molaba mucho más, porque llegabas y cogías lo que quisieras... ay, mi sillón de cuero amarillo!!! Que grande!!!