domingo, mayo 20, 2007

El Götheborg. Parada en Londres.

Uno de los edificios más emblemáticos de Londres es el puente de la torre o Tower Bridge. Este puente surgió de la necesidad de unir ambos márgenes del río en la zona del Este (que se hallaba en plena expansión económica), pero además era necesario que no cerrara el paso hasta la zona de mercado río arriba. Así se optó en 1884 por un puente levadizo con un paso elevado para seguir permitiendo el tránsito de gente de una orilla a otro incluso si el puente se abría.

Con el tiempo, la zona mercantil se ha ido alejando de la zona y aun así el Tower Bridge se sigue abriendo unas 900 veces al año, para dar paso a todo tipo de barcos un poquito más altos que la media (barcos de paseo turísticos). En el caso de hoy para dar paso a un invitado más ilustre.

El Götheborg, directamente desde Suecia (desde Gotemburgo... logicamente) es un barco velero construido a imagen de semejanza de su homónimo del siglo XVIII, que murió ahogado tras encallarse en la costa sueca. Para ello, se han recurrido a los mismos materiales y técnicas que se empleaban en aquel entonces, lo que traducido vienen a ser 1000 troncos de roble y 50 kilómetros de pinos, para darle forma con 58,5 metros de largo y 11 de ancho.

El Götheborg partió de Gotemburgo (valga la redundancia) el 2 de Octubre de 2005 y regresará el 9 de Junio de 2007 más de un año y medio de viaje y 37000 millas naúticas (68524 km) habiéndo llegado a China(Detalles de las etapas aquí) y ejerciendo de embajador de Suecia y de su cultura por el mundo. Y es que el Götheborg original se dedicaba al comercio de té, porcelana, especias y seda desde el lejano Oriente, así que era normal tratar de repetir la historia (que por aquél entonces tardaba unos 30 meses de viaje).

La industria textil sueca de la época aprovechó muy bien el uso de la seda, ganándose fama y reputación que ha mantenido hasta ahora (eso dicen, que yo de sedas entiendo más bien poco) sobre todo en Sjuhärad. Como muestra y para publicitarlo, tres lujosas señoritas lucían modelito sueco, a la espera de que llegara el barco. :)

Y llegó. Y recibió a Londres a cañonazos (curiosa costumbre). Y Londres y su fragata HMS Belfast también respondieron de igual índole...



... mientras en la orilla, a los pies de la Torre de Londres un coro de marineros y una orquesta de metales entonaban el himno sueco mientras los demás paisanos, enarbolaban banderas y banderines del pais escandinavo.



Aunque al cabo de una hora abandonó la zona, estará atracado en West India Docks (por Canary Wharf) hasta el 2 de Junio, teniendo lugar en el visitas guiadas, seminarios y conciertos.


Así que ya sabeis, marineros de agua dulce. No teneis excusa para no verlo!! :)

9 comentarios:

oria dijo...

Este tipo de barcos me encantan, a ver si saco del baúl las fotos del mayor barco velero del mundo.

Ignacio dijo...

Pues claro que sí, que cogiendo polvo no hacen bien a nadie.

japogo dijo...

Lo de saludarse a cañonazos es curioso, curioso... Espero que el HMS Belfast se lo tomara a bien y respondiera con fuego simulado también.
Lo de montarse en un barco de esta categoría para ir haciendo promoción de tu país, recorriéndose medio mundo, tampoco me parece mala idea.
PD: Sé de una, que como se le vaya un poco la olla, es capaz de organizar algo así. Que debe tener mono ya.

Lorea dijo...

A mi tambien me gustan este tipo de barcos Oria. Estoy con Ignacio en que debes sacar esas fotos yaaaa!!!

Ignacio dijo...

Curiosamente, el barco está formado por 40 marineros y 40 marineras, así que aparte de dar a conocer la cultura del país, también ha sido lugar de encuentro para recientes parejas y algunas de las cuales se han casado en el mismo!!!

El roce hace el cariño... Jejeje. :)

jazzman dijo...

Su primera parada fue en Cádiz, y estuve allí para verlo. Ya tenemos algo en común!!

Ignacio dijo...

Ciertamente, en Cádiz pasando por Vigo!!! Jejeje...

Con respecto a cosas en común, aparte de manzanilla en las venas ;-) puedes añadir pasión por el cine (no reflejada en este blog, por cierto). :)

Saludos!!!

jazzman dijo...

Ya sabía yo que había más cosas que nos unía, la manzanilla ya forma parte de mi ser, no te gustará el jazz por casualidad? Ya sería el remate.

Ignacio dijo...

:)

Oficialmente, soy un completo ignorante de jazz. Extraoficialmente tengo tropecientos discos que me pongo aleatoriamente (sobre todo de la serie Jazz in Paris) y nunca recuerdo el nombre de los artistas. Vamos, que sí. Que me gusta. :) Eso sí, alguna clase de inducción no me vendría mal. :)